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sábado, 20 de septiembre de 2014

Fragmento


"Al igual que la luz, le atrae la oscuridad. Franz sabe que en nuestro tiempo se considera ridículo apagar la luz mientras se hace el amor, y por eso deja encendida una pequeña lámpara encima de la cama. Pero cuando penetra a Sabina, cierra los ojos. El gozo que le inunda requiere oscuridad. Esta oscuridad es pura, limpia, sin imágenes ni visiones, esa oscuridad no tiene final, no tiene fronteras, esa oscuridad es el infinito que cada uno de nosotros lleva dentro de sí.
(¡En efecto, quien busque el infinito,que cierre los ojos!).
En el momento en que siente que el gozo se extiende por su cuerpo, Franz se estira y se diluye en el infinito de su oscuridad, él mismo se vuelve infinito. Pero cuanto mayor se vuelve un hombre en su oscuridad interior, más disminuye en su apariencia externa. Un hombre con los ojos cerrados es una ruina de hombre. A Sabina le desagrada esa visión, no quiere mirar a Franz y por eso cierra también los ojos. Pero esa oscuridad no significa para ella el infinito, sino simplemente la disconformidad con lo que ve, la negación de lo visto, el rechazo a ver".
La insoportable levedad del ser

jueves, 18 de septiembre de 2014

Nacimientos


El poeta señalará las nubes en movimiento y el balanceo de las copas de los árboles.
-¿Ven las lanzas? -preguntará-. ¿Ven las patas de los caballos? ¿La lluvia de flechas? ¿El humo?
-Escuchen -dirá. y apoyará la oreja contra la tierra, llena de estampidos.
Y les enseñará a oler la historia con el viento, a tocarla en las piedras pulidas por el río y a conocerle el sabor mascando ciertas hierbas, así, sin apuro, como quien masca tristeza.

domingo, 2 de febrero de 2014

Yo, la que te quiere...


Yo soy tu indómita gacela, 
el trueno que rompe la luz sobre tu pecho 
Yo soy el viento desatado en la montaña 
y el fulgor concentrado del fuego del ocote. 
Yo caliento tus noches, 
encendiendo volcanes en mis manos, 
mojándote los ojos con el humo de mis cráteres. 
Yo he llegado hasta vos vestida de lluvia y de recuerdo, 
riendo la risa inmutable de los años. 
Yo soy el inexplorado camino, 
la claridad que rompe la tiniebla. 
Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía 
y te recorro entero, 
sendero tras sendero, 
descalzando mi amor, 
desnudando mi miedo. 
Yo soy un nombre que canta y te enamora 
desde el otro lado de la luna, 
soy la prolongación de tu sonrisa y tu cuerpo. 
Yo soy algo que crece, 
algo que ríe y llora. 
Yo, 
la que te quiere.

-Gioconda Belli

viernes, 5 de julio de 2013

Lluvia


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje. 

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante. 

Fragmento de "Lluvia", Federico García Lorca.

viernes, 22 de marzo de 2013

Misericordia...


"Andando, andando, hijo, se llega de una parte del mundo a otra, y si por un lado sacamos el provecho de tomar el aire y de ver cosas nuevas, por otro sacamos la certeza de que todo es lo mismo, y que las partes del mundo son, un suponer, como el mundo en junto; quiere decirse, que en donde quiera que vivan los hombres, o las mujeres, habrá ingratitud, egoísmo, y unos que manden a los otros y les cojan la voluntad. Por lo que debemos hacer lo que nos manda la conciencia, y dejar que se peleen aquellos por un hueso, como los perros; los otros por un juguete, como los niños, o estos por mangonear, como los mayores, y mejor no reñir con nadie, y tomar lo que Dios nos ponga delante, como los pájaros... "

Benito Pérez Galdós.

martes, 29 de enero de 2013

El amor


"Sólo existe el amor. Las otras cosas nobles apenas sirven para dignificarlo....
Algunas personas jamás lo encuentran. 
Para otras es apenas una estrella fugaz que ilumina un año, un mes, una semana o un día en sus vidas. 
Pero ese destello efímero da significado a la existencia toda. 
Bienaventurado el que puede sentir en su carne y en su espíritu el fuego de esa chispa". 

(Alejandro Dolina)

miércoles, 23 de enero de 2013

Lluvia


La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje. 

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante. 

Federico García Lorca.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Los portadores de sueños

En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.

Pero los siglos y la vida
que siempre se renueva
engendraron también una generación
de amadores y soñadores;
hombres y mujeres que no soñaron
con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.

Desde pequeños venían marcados por el amor.
detrás de su apariencia cotidiana
guardaban la ternura y el sol de medianoche.
Las madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías
habladoras de catástrofes.
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías
dijeron que sus palabras eran viejas
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso
es antigua al corazón del hombre.
Los acumuladores de riquezas les temían
lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los
multiplicaban y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también había engendrado
a los que inventaron la manera
de apagar el sol.

Los portadores de sueños sobrevivieron a los
climas gélidos pero en los climas cálidos casi parecían brotar por
generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias
torrenciales tuvieron algo que ver con esto,
la verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especimenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se
ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.

Eran felices en su mundo de azúcar y de viento,
de todas partes venían a impregnarse de su aliento,
de sus claras miradas,
hacia todas partes salían los que habían conocido
portando sueños soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
y de que el mundo no tendría que terminar en la
hecatombe.
Por el contrario, los científicos diseñarían
puentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.

Son peligrosos - imprimían las grandes rotativas
Son peligrosos - decían los presidentes en sus discursos
Son peligrosos - murmuraban los artífices de la guerra.
Hay que destruirlos - imprimían las grandes rotativas
Hay que destruirlos - decían los presidentes en sus discursos
Hay que destruirlos - murmuraban los artífices de la guerra.

Los portadores de sueños conocían su poder
por eso no se extrañaban
también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores.
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.

Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de
sueños que no pueden detener los traficantes de la muerte;
por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres
que los albergan.

Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.
Gioconda Belli.

sábado, 8 de diciembre de 2012

ODA AL GATO

Pica, mi gata

Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.

Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

Pablo Neruda

jueves, 15 de noviembre de 2012

Nostalgia de la nieve


¡Cae la nieve sobre la noche!
¡Qué luz de atardecer increíble,
hecha del polvo más fino,
llena de misteriosa tibieza,
anuncia la aparición de la nieve!
Luego, por hilos invisibles
descienden
y sueltos en el aire como una cabellera,
copos de pluma, copos de espuma.

Y algo dulce sueño,
del sueño sin angustia,
infantil, tierno, leve
goce no recordado,
tiene la milagrosa
forma en que por la noche 
caen las silenciosas
sombras blancas de la nieve.

sábado, 20 de octubre de 2012

Dicen que no hablan las plantas...


Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
Ni la onda con sus rumores, ni con su brillo los astros,

Lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso,
De mí murmuran y exclaman: —Ahí va la loca soñando
Con la eterna primavera de la vida y de los campos,
Y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
Y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.

—Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha,
Mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
Con la eterna primavera de la vida que se apaga
Y la perenne frescura de los campos y las almas,
Aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.

Astros y fuentes y flores, no murmuren de mis sueños,
Sin ellos, ¿cómo admirarlos ni cómo vivir sin ellos?

Rosalía de Castro

jueves, 27 de septiembre de 2012

Misticismo...


Pues quieren que tenga un misticismo, bien: lo tengo.
Soy mística, pero sólo con el cuerpo.
Mi alma es sencilla y no piensa.
Mi misticismo es no querer saber.
Es vivir y no pensar que vivo.

No sé lo que la Naturaleza es: la canto.
Vivo en la cima de un cerro,
en una casa encalada y solitaria,
y esto me define.


martes, 18 de septiembre de 2012

Escribirte...


Escribirte, escribirte, dibujarte. 
Llenarte el pelo de todas las palabras detenidas, colgadas en el aire, 
en el tiempo, en aquella rama llena de flores amarillas 
de cortes cuya belleza me pone los pelos de punta 
cuando vengo bajando sola, por la carretera, pensando. 
Definir el misterio, el momento preciso del descubrimiento, el amor, 
esta sensación de aire comprimido dentro del cuerpo curvo, 
la explosiva felicidad que me saca las lágrimas y me colorea los ojos, 
la piel, los dientes, mientras voy volviéndome flor, 
enredadera, castillo, poema, entre tus manos que me acarician y me van deshojando, 
sacándome las palabras, volteándome de adentro para afuera, 
chorreando mi pasado, mi infancia de recuerdos felices, 
de sueños, de mar reventando contra los años, 
cada vez más hermoso y más grande, 
más grande y más hermoso.

Como puedo agarrar la ilusión, 
empuñarla en la mano y soltártela en la cara 
como una paloma feliz que saliera a descubrir la tierra después del diluvio; 
descubrirte hasta en los reflejos más ignorados, 
irte absorbiendo lentamente, como un secante, 
perdiéndome, perdiéndonos los dos, 
en la mañana en la que hicimos el amor con todo el sueño, 
el olor, el sudor de la noche salada en nuestro cuerpos, 
untándonos el amor, chorreándolo en el piso en grandes olas inmensas, 
buceando en el amor, duchándonos con el amor que nos sobra.
. (Gioconda Belli)

jueves, 13 de septiembre de 2012

Nubes...




Hoy tengo conciencia del cielo, pues hace días que no lo miro pero lo siento,
viviendo en la ciudad y no en la naturaleza que la incluye.
Nubes... Son ellas hoy la principal realidad,
y me preocupan como si el velarse del cielo fue se uno de los grandes peligros de mi destino. 
Nubes... Pasan desde la barra hacia el Castillo, de Occidente a Oriente,
en un tumulto disperso y desnudo, blanco a veces,
se ven desarrapadas en la vanguardia de no sé qué;
medio-negro otras, si, más lentas, tardan en ser barridas por el viento audible;
negras de un blanco sucio, si, como si quisiesen quedarse,
ennegrecen más de la venida que de la sombra
lo que las calles abren de falso espacio entre las líneas cerradas de las casas.

Nubes... Existo sin saberlo y moriré‚ sin quererlo.
Soy el intervalo entre lo que soy y lo que no soy,
entre el sueño y lo que la vida ha hecho de mí,
la medida abstracta y carnal entre cosas que no son nada, siendo yo también nada. 

Nubes... ¡Qué desasosiego si siento, qué desconsuelo si pienso, qué inutilidad si quiero! 
Nubes... Están pasando siempre, unas muy grandes, pareciendo,
porque las casas no dejan ver si son menos grandes de lo que parecen,
que van a ocupar todo el cielo; otras de tamaño incierto,
que pueden ser dos juntas o una que va a partirse en dos,
sin sentido en el aire alto contra el cielo cansado;
otras aún, pequeñas, que parecen juguetes de poderosas cosas,
bolas irregulares de un juego absurdo, sólo hacia un lado, en un gran aislamiento, frías.

Nubes... Me interrogo y me desconozco. Nada he hecho de útil ni haré de justificable.
He gastado la parte de la vida que no perdí en interceptar confusamente cosa ninguna,
haciendo versos en prosa a las sensaciones intransmisibles con que hago mío el universo desconocido.
Estoy harto de mí, objetiva y subjetivamente. Estoy harto de todo, y del todo de todo. 

Nubes... Son todo, desarreglos de lo alto, cosas hoy sólo ellas reales entre la tierra nula y el cielo que no existe; harapos indescriptibles del tedio que les supongo; niebla condensada en amenazas de color ausente; algodones en rama sucios de un hospital sin paredes. 

Nubes... Son como yo, un pasar desfigurado entre el cielo y la tierra,
al sabor de un impulso invisible, tronando o no tronando,
alegrando blancas u obscureciendo negras, ficciones del intervalo y del error,
lejos del ruido de la tierra y sin tener el silencio del cielo.
Nubes... Siguen pasando, siguen siempre pasando, pasarán siempre siguiendo, en un enrollamiento discontinuo de madejas empañadas, en un alargamiento difuso de falso cielo deshecho.

Fragmento de El libro del desasosiego. F. Pessoa.

domingo, 19 de agosto de 2012

La vida es sueño


¿Qué es la vida? 
Un frenesí.
¿Qué es la vida? 
Una ilusión, 
una sombra, una ficción, 
y el mayor bien es pequeño; 
que toda la vida es sueño, 
y los sueños, sueños son. 

Calderón de la barca

martes, 31 de julio de 2012

La ventana


De repente se abrió de par en par esta mañana, 
la ventana de mi corazón que mira a tu corazón. 
Y maravillosamente vi mi nombre, 
aquel con que me nombra tu voz más íntima y querida, 
escrito sobre las hojas y las flores en tu corazón.
Y esperé silencioso.
Un instante se alzó, volando, el visillo que separa tus cantos de los míos.
Y descubrí que en la claridad de tu mañana, en tu corazón, alguien cantaba
mis canciones futuras, las que no he soñado ni cantado todavía. 
Y para aprender mis propias canciones, me senté, silencioso, a tus pies.
Tagore

martes, 24 de julio de 2012

De vez en cuando...


De vez en cuando la vida
toma conmigo café
y está tan bonita que
da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita
a salir con ella a escena.

Serrat.

sábado, 21 de julio de 2012

Decir amigo


Decir amigo
es decir lejos
y antes fue decir adiós.
Y ayer y siempre
lo tuyo nuestro
y lo mío de los dos.

Decir amigo
se me figura que
decir amigo
es decir ternura.
Dios y mi canto
saben a quien nombro tanto.

JOAN MANUEL SERRAT

sábado, 7 de julio de 2012

Quien sabe...


¿Te importa mucho que Dios exista? 
¿te importa que una nebulosa te dibuje el destino? 
¿que tus oraciones carezcan de interlocutor? 
¿que el gran hacedor pueda ser el gran injusto? 
¿que los torturadores puedan ser hijos de Dios? 
¿que haya que amar a Dios sobre todas las cosas 
y no sobre todos los prójimos y prójimas? 
¿Has pensado que amar al Dios intangible 
suele producir un tangible sufrimiento 
y que amar a un palpable cuerpo de muchacha 
produce en cambio un placer casi infinito? 
¿acaso creer en Dios te borra del humano placer? 
¿habrá Dios sentido placer al crear a Eva? 
¿habrá Adán sentido placer cuando inventó a Dios? 
¿acaso Dios te ayuda cuando tu cuerpo sufre, 
o no es ni siquiera una confiable anestesia? 
¿te importa mucho que Dios exista? ¿o no? 
¿su no existencia sería para tí una catástrofe 
más terrible que la muerte pura y dura? 
¿te importará si te enteras que Dios existe 
pero está inmerso en el centro de la nada? 
¿te importará que desde el centro de la nada 
se ignore todo y en consecuencia nada cuente? 
¿te importaría la presunción 
de que si bien tú existes 
Dios quién sabe? 

Benedetti.

Celebración de la amistad


"En los suburbios de La Habana, llaman al amigo
mi tierra o mi sangre.
En Caracas, el amigo es mi pana
o mi llave; pana por panadería, la fuente
del buen pan para las hambres del alma; y
llave por?
- Llave por llave - me dice Mario Benedetti.
Y me cuenta que cuando vivía en Buenos Aires, en los
tiempos del terror, él llevaba cinco llaves ajenas en su
llavero: cinco llaves, de cinco casas, de cinco amigos: las
llaves que lo salvaron."

El libro de los abrazos de E. Galeano