miércoles, 28 de agosto de 2013

No te enamores de una chica que escriba...


Nunca jamás pienses que te puedes enamorar de una chica que escriba. Tampoco la escuches o prestes mucha atención a lo que dice. Enamórate de una simple, sencilla y que tenga mala ortografía, ella te dará alegría sin sabor, de esa que no despierta emoción. En cambio, una chica que escriba, sería capaz de narrar la historia más aburrida y hacerla parecer divertida, interesante, ocurrente. Esa que escribe hasta en una servilleta, será capaz de moverte algo más que el piso.

Sal con una chica que solo se preocupe por su aspecto, te vendrá bien en todas esas fotos y reuniones del trabajo. Tu mamá dirá que podrán tener hijos hermosos y que ella se dedicará a cuidarlos cuando llegue el momento. Una chica que escribe, en cambio, podría hacerte pasar momentos incómodos cuando decida reírse de alguna tontería en la calle, cuando recuerde algún cuento o cuando decida ser ella misma en alguna fiesta y convertirse en una persona interesante llena de cuentos y aventuras que solo conoce por las páginas que escribe.

Disfruta de tu vida con una chica cualquiera, sencilla y simple. Tendrás una vida sin preocupaciones y sin montañas rusas emocionales. Siempre sabrás qué esperar y cómo, disfrutarás del sexo matutino en la única posición que sabe, porque de todas maneras sentirá placer y tú también. Deja de lado a aquella chica que escribe, atrevida y oculta detrás de sus letras. Esa que es capaz de mostrar su lado más salvaje cuando se siente cómoda y aceptada porque será ese, aunque no lo creas, su momento de mayor sensualidad.

Ella, la chica que escribe, que lee, que disfruta, que crea historias será un reto. Mantenerla a tu lado no será cuestión sencilla. Disfrutará, probablemente, del cine “raro” y preferirá comprar libros escribir es sexyantes que vestidos, pero aun así podrás encontrarla un día vistiendo solo sus lentes y algún libro que le guste porque así se lee mejor. Cuando nada te incomoda. Cuando solo la piel te acompaña. En cambio, aquella chica que no escribe ni siquiera un papel para decirte que la esperes, será mucho más fácil de mantener, llévala a fiestas ruidosas y llenas de gente plástica que solo asiste a aquellos lugares para que el ruido de la música les impida escuchar la tristeza de sus pensamientos.

Conquista a una mujer que no escriba, ella será fácil a la hora de consentirla y hacerle regalos, para ella será solo cuestión de rosas y chocolates, sin esperar más allá. Piensa que, si te enamoras de una que escribe, deberás buscar libros, tulipanes, chocolates diferentes, obras de teatro o sencillamente una tarde en un parque. Para ella cualquier regalo podría ser especial, pero no sabes qué es «cualquier regalo» porque sabes que ella retará tu creatividad.

En fin, enamórate. Enamórate de la que irrumpa en tus sueños cuando menos lo esperes, enamórate de esa que te rete. Conquista a esa mujer que, sin darse cuenta, ya entró en tu cabeza y no la puedes ni quieres sacar. Enamórala porque te la imaginas en tu casa, contigo a tu lado. Enamórala con frases inesperadas, con música que te conecte a ella, con deseos y mensajes que llegan a deshora solo para recordar que la extrañas. Enamórense.

Pero si descubres que ella es mucho para ti porque reta demasiado tu mente, corre a buscar a la chica que no escribe, pero antes déjale una nota a quién te robó el pensamiento para que esté enterada que será pronto el momento de colocar punto final a otra historia. Y si el caso es contrario, si descubres que tu vida está al lado de aquella que escribe, corre con un ticket del metro y un mensaje, entra en su biblioteca y déjaselo en el libro de turno...
¡Sorpréndela sin mentirle!...


domingo, 18 de agosto de 2013

Plegaria


Para todas las mujeres maduras y sagaces que están aprendiendo cuando es el momento justo para decir su verdad y no callar, o callar cuando el silencio es más fuerte que las palabras.

Para todas las mujeres que están llegando a la madurez, que están aprendiendo a ser gentiles cuando sería más fácil ser crueles, que saben poder herir cuando la situación lo reclama con un corte neto y preciso, que se están ejercitando a decir toda la verdad con toda piedad.

Para todas aquellas que violan las convenciones y estrechan la mano de los extranjeros saludándolos como si los hubieran visto crecer y los conocieran desde siempre...

Para todas aquellas que están aprendiendo a sacudir los huesos, remover las aguas, y la cama, pero también a aplacar la tempestad.

Para aquellas que custodian el aceite de las lámparas, que mantienen la calma en la vida cotidiana...

Para aquellas que perpetúan los rituales, que recuerdan como encender el fuego con un simple hilo y un sílice...

Para aquellas que recitan las antiguas plegarias, que recuerdan los símbolos, las formas, las palabras, las melodías, las danzas, y aquello que los ritos, en otro tiempo, buscaban aplacar....

Para aquellas que bendicen con frecuencia y con gusto a los demás...

Para aquellas mujeres maduras que no tienen miedo, o que si lo tienen, deciden de todos modos accionar con determinación...

Por ellas... que tengan una larga vida, en fuerza y en salud desplegando todas las velas de su inmenso espíritu.

Asi sea !

Corazón partío

miércoles, 7 de agosto de 2013

Y asi..


Y así llegar a conocernos cada arruga de la piel, 
cada surco y cada sueño 
y haber vivido del amor toda una vida.

Cuando...


Cuando las mujeres sanan su corazón se conecta con el mar, la tierra y la luna. De sus brazos sale el calor de la vida. Por sus manos fluyen ríos de vida infinita, que penetran en el alma del todo como agua pura que regenera.

Cuando las mujeres transmutan las energías su fuerza purificadora libera amor sagrado que limpia y descontamina todas las estancias. Trayendo la paz, la armonía y el equilibrio al Mundo.

Hija del Mar.

HUYE!


Excelente artículo de Risto Mejide, sobre la situación en España...


Huye. Vete. Tan lejos como puedas. Corre y no pares hasta donde te permita tu bolsillo, tu memoria y las fuerzas que puedas aparentar. El destino en realidad importa menos de lo que piensas. Estarás saliendo de un país que se está cargando el suyo. Así que cualquier destino será mejor que uno que ha dejado de existir.

Espera, no sé si me estoy explicando bien. Estoy diciendo que te largues. De vacaciones, de trabajo o por simple curiosidad, da igual. Y te lo estoy diciendo por tu bien. Ellos no se piensan largar, ya lo intenté e inexplicablemente no me han hecho ni caso. En fin, que no luches. Que eso es justo lo que quieren: que protestes, para poder llamarte demagogo, anticonstitucional o, directamente, ignorante. Vamos, que si luchas aquí te acabarás quedando solo. O peor, acompañado por un representante del pueblo, un mitin, unos cuantos chanchullos y un programa electoral.

Este país no está en crisis. Está en coma. Un coma de esos irreversibles en los que hay que decidir si esperar a que ocurra algún milagro o directamente desenchufar. Ojalá ocurra lo primero, o lo segundo, da igual, mira, al menos nos estaría pasando algo.

Aquí, a base de transfusiones contaminadas y putrefactas, unos cuantos listillos se han ido cargando la sangre que mantiene viva y oxigenada a cualquier sociedad: la confianza. Nuestra confianza. Tu confianza. Y ahora que no quedan apenas fuerzas ni para levantarnos, ahora descubrimos que un tipo que está en la cárcel es el único que está dispuesto a contarnos la verdad. Ah, y además lo hace por venganza, no te vayas a pensar que lo hace por un repentino ataque de honestidad. Te estoy hablando del hombre del momento -si el PP no se atreve a pronunciar su nombre, yo tampoco, no vaya a ser una superstición chunga de la que no me he enterado- todo un héroe dentro de la cárcel de Soto del Real.

Tampoco mires hacia cualquier otro lado, ni izquierda, ni derecha, ni arriba, ni abajo, porque sólo destaparás más espabilados, mamones pestilentes y corruptos que comparecen, sobreactúan, se tapan unos a otros, se imputan y se desimputan y acaban exculpados, prescritos y diluidos en la más insolente nada o peor aún, indultados por cualquier amiguete a pie de página de la actualidad.

Y mientras, eso sí, les seguimos haciendo cosquillas con manifestaciones callejeras que por no salir, no salen ni en los informativos locales, porque han dejado de preocupar a quienes tendrían que preocupar. Cuando deberíamos estar cada fin de semana en la portada del The New York Times. Pero eso sí que no, no vayamos a hacerle daño a la Marca España, que luego sube la prima de riesgo, con lo controladita que ahora la tenemos, ¿verdad? Ay mira, la intención de voto «se ha desplomado» unas décimas, «reconfigurando» el panorama electoral. Pero qué panorama ni panorama. Aquí la única Marca España realmente eficaz es la que imprime la silla de un cargo en el culo del que la ocupa. Esa sí que es para toda la vida. Lo demás, esta inacción, este sometimiento, este borreguismo nos hace cómplices del mamoneo que tanto criticamos. Y ya no te digo si encima les pensamos volver a votar.

Así que huye. Vete. Cuando se acaba la confianza, huir ya no es de cobardes. Huir pasa a ser cosa de valientes. De basta ya. De ahí te quedas. De se acabó. Lo que es de cobardes es quedarse para callar. Quedarse para aguantar lo que estamos aguantando. Quedarse para otorgar. Porque aquí, el que calla ya puede ir abriendo bien la boca.

Huye. Sal aún que puedes. De verdad. Planifica bien tu salida, pero hazlo ya. Y no te preocupes del nombre o la explicación que le das a la huida, pues ya no dependerá de tus intenciones, sino de tu situación laboral.

Si todavía tienes trabajo, disfruta de tus mal llamadas vacaciones. Como si algún puesto de trabajo pudiese aún disfrutar de un estado vacante con total tranquilidad. No sé si las necesitas, pero lo que sí estoy seguro es que te las has ganado. Aunque sólo sea por ser capaz de conservar algo tan preciado. Cuando no tengas más remedio, vuelve. Pero no esperes que haya mejorado en algo la situación.

Si estás estudiando, alguien dirá que es una fuga de cerebros. No te preocupes, el Rey acaba de darnos permiso. Tienes su bendición, esa que tanto esperabas. Además, comprobarás en propia piel la ley de gravitación universal de Newton: la gravedad de las ocurrencias del ministro Wert te parecerá inversamente proporcional a los kilómetros que pongas de por medio. Vamos, que a medida que te alejes ganarás en felicidad.

Y por último, si ni estudias ni trabajas, llámalo éxodo, llámalo lucidez mental. Automáticamente dejarás de ser un ni-ni y pasarás a ser un emigrante, palabra mucho más digna y con más futuro, para qué nos vamos a engañar.

Tú huye que aún puedes.

Yo si eso me quedo, que así tocamos a más.